Desde el sentir... queremos al barrio La Perla por su tranquilidad, sus buenos vecinos, la cercanía al mar y al centro y los chalecitos típicos de la ciudad... ¡impulsemos ese sentimiento!

Desde el pensar... conocemos los chalecitos, queremos protegerlos, cuidarlos... ¡reflexionemos sobre este patrimonio!

Desde el hacer... procedemos a “echar mano” para preservar lo más característico de los chalecitos, sus fachadas... ¡charlemos sobre cómo y quiénes podrán ayudarnos!


¿Qué ayudas prácticas es posible recibir para la preservación de los frentes de los chalecitos “estilo Mar del Plata”? (Cerámicos)



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Imagen: Panorama de las principales ayudas prácticas factibles de ser recibidas. Abajo, ejemplo de ataques orgánicos en tejas y ladrillos. Fuente: Elaboración personal.



Como se mencionó anteriormente, los chalecitos poseen sus valores condensados principalmente en los frentes mediante el trabajo de piedras, maderas, ladrillos, revoques, metales y pinturas. Con el tiempo, estos materiales se deterioran y resulta necesario realizar reparaciones/ intervenciones y mantenimientos/ actividades de conservación. Por eso, el Área municipal patrimonial brinda ayudas para que el usuario conozca las intervenciones a realizar por los arquitectos/constructores, o bien, para que sepa cómo realizar el mantenimiento. Asimismo, esta oficina cuenta con un Manual realizado por quien escribe para abordar estas tareas a través el desarrollo de cada material en la ciudad y los grupos de deterioros-diagnósticos relacionados junto a las posibles soluciones. A continuación se presenta un ejemplo de asesoramiento para un tipo de deterioro en los cerámicos (tejas y ladrillos) pero es necesario observar la imagen superior para comprender las múltiples recomendaciones factibles de obtener de acuerdo a los casos más usuales (resaltados en gris) y apremiantes en el barrio (resaltados en rojo).

- Sobre el material: los materiales cerámicos de construcción se forman desde procesos de fabricación donde intervienen materias primas como las arcillas, los feldespatos y el cuarzo, pasando de un estado plástico a su forma final rígida mediante procesos de cocción. De acuerdo a cada composición y cochura, los productos obtenidos presentan gran variedad de coloraciones (desde rojizos hasta amarillentos e incluso negruzcos), formas (ladrillos macizos o huecos, tejas coloniales o francesas, mosaicos, viguetas, etc.) y propiedades (cerámicas porosas o comunes -más livianas, aislantes, permeables y menos resistentes- y vitrificadas –con características opuestas). Dada la gran variedad de cerámicos, se abordan específicamente los ladrillos y las tejas. Ambos han variado sus tamaños y formas a lo largo de la historia. La mampostería vista de ladrillos macizos con hiladas alternadas de a mitades, con juntas rehundidas formadas por morteros generalmente sin cemento, fue característica entre 1930 y 1950. En estos chalecitos, asimismo, se destacó el “salpicado” de ladrillos sobre muros revocados. Paralelamente, en los techos fue distintivo el uso de tejas coloniales.

- Sobre un tipo de deterioro: dentro del grupo químico donde se agrupan los problemas causados por las reacciones y transformaciones de los materiales debido a la acción conjunta de agentes atmosféricos (lluvias, heladas, viento, cambios térmicos y contaminación) y biológicos (insectos, mohos, líquenes, bacterias, aves), se destacan los ataques orgánicos en ladrillos y tejas. La humedad junto a la porosidad del material resultan fundamentales para este tipo de deterioro, presentándose en forma de manchas de diversas coloraciones, oquedades, costras, etc.

- Sobre las acciones de reparación específicas que ejecutará el especialista una vez solucionados los problemas de humedad:

*sobre manchas: 1) limpieza superficial con un cepillado suave y 2) eliminación de las sales mediante compresas formadas con pulpa de papel o papel con ph neutro y agua destilada. Si no resultara, utilizarlas con carbonato de amonio y agua o bien, incorporar sal de amonio y cobre o trióxido de cromo, cuidando las proporciones sugeridas por las Químicas. Otra posibilidad: emplastos de arcilla (basados en atapulgita y/o sepiolita en capa de más de 6mm), de la misma manera que las compresas pero sin productos químicos. 3) Una vez secas las compresas, enjuagar con cepillo, esponja y agua y repetir el procedimiento, pudiendo reutilizarse las compresas pero cuidando que no pierdan la humedad (y afloren las sales), para lo que se harán pruebas de contacto (menores a 2 1/2 hs.). 4) En caso de oquedades o faltantes, colocación de mezclas de arena, polvo de ladrillo y una resina epoxi o poliéster, o bien, integración de nuevas piezas similares a las existentes. 5) Evaluación sobre la posible aplicación final de un hidrofugante y fungicida conjunto.

*sobre costras producidas por las defecaciones de aves y la presencia de líquenes, especialmente en las tejas comunes: 1) limpieza manual con cepillos de cerdas semi-duras y agua, 2) si no fuera suficiente y con especial cuidado del estado de porosidad expuesta resultante, proyección de agua fría o caliente a baja presión. Otro sistema: proyección de microabrasivos (como óxido de aluminio o vidrio en cuentas) en seco. 4) Si las tejas ya limpias presentaran una erosión importante, integración de piezas de iguales características. 5) Evaluación de posible pintado con productos específicos. 6) Si la permanencia de aves fuera recurrente: colocación de púas metálicas fijadas al paramento con adhesivos, o bien, colocación de redes invisibles ahuyenta-aves adheridas a la mampostería.

- Sobre las acciones de mantenimiento generales de los cerámicos (ladrillos y tejas), que periódicamente podrá realizar usted mismo, conviene recordar:

Con respecto a los muros, revisar sus cambios según el clima, los crecimientos de vegetación y las manchas de humedad (recordando que el agua encuentra pasajes en/entre materiales y por eso la causa puede estar lejos), verificar la aparición y el movimiento de fisuras/grietas (mediante la colocación de láminas de vidrio de 1mm tomadas perpendicularmente a las aberturas) y no utilizar productos de limpieza abrasivos en su cercanía.

Con respecto a las cubiertas de tejas, revisar, limpiar e integrar faltantes después de cada viento fuerte (como en otoño y primavera) y cada 6 meses. Realizar una revisión detallada con especialistas cada 5 años y mantener alejadas a las aves.

Con respecto al pintado o repintado: 1) limpieza del polvo con cepillado suave y trapo húmedo, 2) pintado con látex o productos específicos para cada caso, transparentes y 3) considerar una periodicidad de repintado según orientación y asoleamiento, sobre una recomendación básica bianual.

Para ayudarlo mejor, Chaleterapia junto a la colaboración del Área municipal patrimonial puede ofrecerle este asesoramiento vía mail a través de chaleterapia@yahoo.com.ar, publicándolo prontamente.